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- Salsa Bares
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La Quinta Esencia del Sabor
Por: Luis Delgado-Aparicio Porta

Introito

Cinco notables cantantes que alcanzaron su cenit en la década del 50 son el arquetipo de la canción afroantillana. Hoy son íconos porque destacaron como solistas, dejaron escuela, dirigieron grandes orquestas y están unidos, además, por la coincidencia de no haber tenido una juventud apacible. No forman parte de ese conglomerado de seres humanos que por el miedo a lo desconocido, se auto persuaden de seguir en lo fácil y darle la espalda a sus ideales, sin siquiera haber tratado. Cuando Rubén Blades sostiene que la mejor definición del fracaso es no tratar, ya se pueden vislumbrar las palabras de José Lezama Lima, el notable pensador y  escritor  cubano, ( La Habana , 19 de diciembre de 1910 - 9 de agosto de 1976) que decía: “ sólo lo difícil es estimulante ”.


Beny Moré

Su común característica para el canto y el baile fue el saoco, sabor y sandunga, como el sabio Fernando Ortiz afirmó en 1951 con determinación: Las dificultades surgen enseguida, apenas el músico intenta ejecutar una música afroamericana si él no la lleva en la sangre. El musicógrafo escribe sobre la pauta, por ejemplo, un danzón, o una rumba, pero el músico ejecutante forastero no podrá tocarla con su instrumento, si antes no ha aprendido de viva voz, o de vivo oído a suplir las deficiencias de la técnica musicográfica. Así le ocurre a la bailarina extranjera que quiere bailar rumba sin llevar en su sangre toda la infinita irisación rítmica del sensualismo criollo ( Los Bailes y el Teatro de los Negros en el Folklore de Cuba. Editorial Letras Cubanas. Primera reimpresión, 1985, La Habana , Cuba, 604 páginas). La música caribeña, a mi entender, hay que sentirla, vivirla, sufrirla, tocarla y expresarla en Clave de Sol . La pulsación vital de los cinco grandes del canto radicó en ese elemento intangible. Pertenecen a un mismo tronco (África) con diversas hojas, que al decir del Prócer José Martí: “ Cuba y Puerto son del pájaro las dos alas ” . Sus antecesores pervivieron y les legaron en su transcurrir, la enjundia, la sangra y el nervio, que meridianamente recoge la antropología y la etnomusicología: “ sin canto el cuchillo no corta , lo que se expresó en su antifonal pregonar: “ sin canto el hacha no raja; ni la azada abre surcos;  ni el machete tumba caña, ni la aguja cose

En el corazón de Frank Grillo “ Machito ” , Miguelito Valdés y Beny Moré, cubanos, y de Tito Rodríguez e Ismael “ Maelo ” Rivera, boricuas, latía un tres y dos, ritmo de clave xilofónica  que la  identifica, debidamente sazonado con su peculiar sabor, en  la esencia de lo afrolatinocaribeñoamericano. Como la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable en ellos, fue su esencia, ese néctar maravilloso, que en forma de expresión, difuminaron por el mundo con su inigualable sabor. Recogiendo lo que la Filosofía Antigua describía sobre la Quinta Esencia y haciendo el parangón con lo nuestro, ellos fueron lo más puro, fino y acendrado del canto afroantillano. “ Todas las licencias que permite la moderna preceptiva poética, aunque pareciendo anárquicas, se acumulan en el brotar del verso, el cual sale sumamente licencioso, en relajo de todas las formas de prosodia, sintaxis, fraseo tonalidad y fonía, acompañado por un orden rítmico ” (Ibidem, página 206). Son los pater familiae” constitutivos del encumbrado SONEO , virtud que pocos poseen y que no se presenta en otros géneros.


Frank Grillo “Machito”

Una rumba, una guaracha no tienen comparación,
Los  rumberos de La Habana la repican con sazón,
Una  letra, cualquier cosa, después que tenga sabor
Un  jarrito de aguardiente y el cantar de corazón
( Oyé mi Rumba” . Autor: Marcelino Guerra)

Frank Grillo “ Machito ” (1908-1984) fue hijo de unos humildes bodegueros. Desde niño vendía frijoles, boniato, tasajo y yuca. Se crió en los barrios de Los Barracones, Jesús María, Cayo Hueso y Belén. Compartió vivencias con Malanga, Andrea Baroa, Tangañito y el Descoyuntao, célebres bailarines de rumba y sus variantes o fenotipos, nacida de la vertiente afro-española  ( guaguancó, columbia, yambú ) afirmando su sensibilidad y vocación por la música de su país. En sus inicios fue reconocido como un eximio tocador de maracas y virtuoso improvisador en el canto, trabajando con Ignacio Piñeiro y  María Teresa Vera, reconocidos padres del son.

Llegó a Nueva York en 1937 y domicilió  en una esquina del Harlem conocida como “ La Loma del Azúcar ” donde, coincidentemente residían, Louis Armstrong, Count Basie, Duke Ellington y Fletcher Henderson, y a través de sus sonidos supo del parentesco existente entre el jazz y la música cubana. Trabajó con Noro Morales, Alberto Iznaga y Xavier Cugat [ver La Combinación Perfecta de Raúl Fernández, publicado por la Smithsonian Institution , 2002, página 46]. Su orquesta suscitó el interés de los cultores más destacados. A decir del crítico Leonardo Acosta: “ Su influencia supera en profundidad y permanencia la de figuras tan connotadas como Chano Pozo, Dámaso Pérez Prado, Arsenio Rodríguez .   Para Mario Bauzá, su cuñado y director musical, el reconocimiento del matrimonio del jazz con la música cubana se debe a que, siendo de una misma raíz, sobretodo “ fue hecho por amor ” (Sic).  

A Machito y sus Afrocubanos cabe el honor de haber estrenado en 1943 el primer jazz latino: “ Tanga . Pero hay que precisar que a la gran calidad instrumental se agregaba la voz rotunda de Machito,  con su soneo típico y sabroso en complemento de la sección de vientos (la cuerda de saxofones ha hecho escuela) y de la portentosa batería afrocubana. Así lo evidencian temas como “ Sopa de pichón” , “ Buenas noches che ché” , “ El jamaiquino” , “ Tíbiri Tabarra” , “ Buscando la Melodía ” , “ No tiene telaraña” y “ El as de la rumba” . De los números instrumentales sobresalen “ Mambo Inn” , Fantasía Cubana” , el álbum dedicado a Irving Berlin, “ Zambia” , Macho” (de su producción Fuegos Artificiales ), su monumental “Fantasía Cubana” , la “Afrocuban Suite” escrita en 1951 por Chico O ' Farrill a pedido de Norman Grantz y Oro, Incienso y Mirra , la notable producción acompañado del gran Dizzy Gillespie. Estuvo a su lado Graciela, su entrañable hermana, una hermosa y ampulosa mulata, cantante ella que se iniciara con la Orquesta Anacaona (desde 1936 a 1941) [todas eran  mujeres] y que hoy con 87 años ha vuelto a grabar, después de celebrar su cumpleaños con todas las luminarias de Nueva York.

Siempre contó su orquesta con notables músicos, Tito Puente, Ubaldo Nieto, José Mangual Sr. y una sobresaliente sección de vientos conformada por virtuosos como Stan Getz, Dizzy Gillespie, Charlie Parker, entre otros. Sus tres últimos discos fueron grabados para el sello Timeless en Holanda y en 1982 le fue otorgado, tardíamente, el premio Grammy.  Machito falleció a consecuencia de una trombosis cerebral en Londres cuando acababa de dar un concierto. De su importante trayectoria se halla información en el Museo de Nueva York, Museo de El barrio, Archivo Nacional de los Estados Unidos y en la Schomburg Library. El reciente enciclopédico libro de la Smithsonian Institutution , le rinde especiales comentarios.


Miguelito Valdés

Etán empezando lo velorio y que le hacemo a Babalú
ee dame diecisiete vela y pa ' ponerlo en cru
ee dame un cabo de tabaco y un jarrito de aguardiente
ee dame un poco de dinero mayende
ay pa ' que no ' de la suerte
( “Babalú”. Autora:  Margarita Lecuona)

La voz de Miguelito Valdés (nació en La Habana 1916 - Fallece en el escenario del Hotel Tequendama en Bogotá, Colombia, el 6 de Noviembre 1978) está asociada a la época de la vitrola RCA Víctor. Se crió en el cubanísimo barrio de Belén, enarbolando el solar y las fiestas de callejón. Inicia su trayectoria en 1928 con el Sexteto Habanero para después integrar el Conjunto Jóvenes del Cayo y el grupo de María Teresa Vera. Cuando en 1935 Rita Montaner estrena la canción “ Babalú” , el joven Valdés estaba lejos de imaginar que ese mismo tema lo identificaría más tarde. Se unió a la Orquesta de los Hermanos Castro con quien actúa hasta 1936.  Empieza a hacerse conocido por la grabación que hizo en 1937 con la Orquesta Casino de La Playa en números como “ Bruca Manigua” , “ Negro de sociedad” , “ Nagüe Nagüe” y “ Para Vigo me voy” . Su afición por el boxeo le mereció el apelativo de “ Guapo ” y después de las actuaciones se le veía “ haciendo la noche ” , en los saturnales habaneros que hoy la historia recoge.

En 1939 se encontraba en Nueva York. Reemplaza a Dezi Arnaz, que actuaba acompañado de Diosa Costello, en el cabaret “ La Conga (donde al año siguiente debuta la orquesta de Machito y sus Afrocubanos) y logra despuntar con sus interpretaciones de “ El manisero” y “ Mamá Inés” . Al año siguiente, actúa en el exclusivo Waldorf Astoria, de la calle 49 y Lexington, como vocalista del catalán Xavier Cugat, con quien tiene una difícil relación. Como solista sobresale luego en Ciudad de México antes de iniciar una gira por los cinco continentes. Al volver a Cuba se encuentra que por esa época la competencia entre las radioemisoras cubanas era fortísima, disputándose a los artistas importantes para presentarlos en exclusividad y donde contar con Miguelito Valdés era signo de triunfo y de prestigio. Mr. Babalú fue el primer cantante blanco que nos trasladaba a rituales negros y cuyo arcano él develó mejor que nadie, como privilegiado por  su capacidad para reproducir el habla y la jerga afrocubana con intensidad a veces dramática. En 1948 grabó con la legendaria Sonora Matancera el LP Señor Babalú . De esta reunión sobresale el tema “ Egüemio” , canto secreto de los ñáñigos y que él cantara por primera vez como hemos escrito en artículos anteriores, la Sociedad Secreta Abacuá, integrada sólo por hombres, no permitía que sus prácticas y costumbres fueren reveladas.

Cuenta Jordi Pujol en su libro sobre Chano Pozo, que fue Miguelito el que se ocupó de todos los trámites para llevar su cadáver de Nueva York a Cuba, ya que fue asesinado en un “ turbio arreglo de cuentas ”   y darle cristiana sepultura en la Necrópolis Colón. No debemos olvidar que Chano, aparte de percusionísta y bailador en las comparsas, “ tenía el santo hecho ” y en sus melodías están reflejadas hechos politeístas y sincréticos. Junto con Bola de Nieve (Ignacio Villa) que narraba sus canciones, Miguelito Valdés es el mejor cultor del Canto-Afro que tiene en “ Babalú” y “ Africanerías” los casos más representativos y en “ Bruca Manigua” el responso. Ya en el exilio con la señora Olga Guillot  grabó unos duetos legendarios. En México cantó “ La última noche” , inmortal bolero que da título al libro de su amigo Bobby Collazo, al que escribió el prólogo de manera testimonial de cuarenta años de farándula cubana. Murió de un infarto en pleno show.


Beny Moré

Le gusta el baile y el verso de amor
Juega alto, duro y es un gran campeón
Es antioqueño y muy trabajador
Y es muy querido en toda la nación
¡Quién es? ¡Quién es?
( “ Pachito Eché”. Autor: Alejandro Tovar)

Bartolomé Maximiliano “ Beny ” Moré (24 de agosto 1919 -19 de febrero de1963) llega de su natal Santa Isabel de las Lajas a La Habana en 1940. Los diferentes libros y testimonios dan cuenta como se iba a las fiestas patronales y a los cabildos a guarachear, improvisando por las calles, plazas y esquinas de la Habana Vieja , acompañado de su guitarra y de su infaltable botella de ron. Espera con paciencia su oportunidad para demostrar que es un juglar pesado, y mientras tanto lleva su canto por bares y cafetines.

Es descubierto por el compositor Miguel Matamoros, quien lo incorpora a su conjunto, el famoso Trío, con Rafael Cueto y Sindo Rodríguez, viajando a México, dando los primeros pasos de su consagración adoptando el apelativo de Beny. [En Cuba,  Bartolo le dicen a los burros]. Se convierte en solista y graba para la RCA Víctor de México con Rafael de Paz y Mariano Mercerón. De su unión con Dámaso Pérez Prado resultan canciones como “ Mamboletas”, “ Quien inventó el Mambo” , “ Locas por el Mambo”, “ Batiri RCA”, “ Babarabatiri” , entre muchas más. Al volver a Cuba forma su “ tribu ” [así llamaba a su banda gigante] y por su dominio de la amplia gama de estilos, síncopas y claves de la música afrocubana recibe el título de El bárbaro del ritmo ” .

El escritor Guillermo Cabrera Infante ha dicho del Beny que: “ en sus sones, con su voz, se burlaba de la prisión cuadrada, planeando la melodía por sobre el ritmo, obligando a su banda a seguirlo en el vuelo y hacerla flexible como un saxo, como una trompeta ligada, como si el son fuera de plástico ” . Quedan como confirmación sus excelentes interpretaciones de “ Bonito y sabroso”, “ Camarera del amor”, “ Anabacoa” y boleros como “ Oh, vida”, “ Dolor y perdón”, “ Hoy como ayer”, “ Por una Mujer” , “ Cómo fue” y “ La Vida es un sueño” , y muchísimos más, componiendo versos crudos y dolidos, que han hecho historia.

Beny no supo de música,  pero por su prodigiosa virtud para cantar un sublime bolero, con sabor el son montuno y efusividad suprema una guaracha, parecía tener un metrónomo en las cuerdas vocales que adquirían, así, la maleabilidad del más precioso metal. La voz del "Bárbaro" era un caleidoscopio rítmico. Su música constituye un repertorio clásico y hasta hoy sigue sorprendiendo la manera en que dirigía a su gran banda pese a sus nulos conocimientos musicales. Precisamente, cuando en una sesión de grabación a dúo con el gran  Pedro Vargas, el Tenor de América, (los temas Perdón y Obsesión” de Pedro Flores) éste le preguntó cómo iba a saber cuándo entrar, para cantar a dúo si no tenía las partituras, él le respondió con humildad, virtud de los grandes: No se preocupe, maestro, cuando el corazón me lo pida .

El investigador Cristóbal Díaz Ayala ha señalado que si Gardel para los argentinos cada día canta mejor, en cambio “ De Beny habría que decir que cada año sigue cantando igual, porque cantaba perfecto y lo perfecto no puede mejorarse . El Benny es un símbolo universal. Como dice Helio Orovio en su Diccionario de la Música Cubana , (Editorial Letras Cubanas, 1992, página 303): “ Pasaba de la interpretación tenue de una canción a un guaguancó casi sin transición, logrando en ambos calidad máxima ” . Desconociendo la técnica, dirigía su gran orquesta, sobre la base de gestos y gritos guturales, animándose con su bastón, algo realmente inusual e imprimiéndole un sello cubanísimo.  Impuso expresiones como “ de cubo y hielo ” , le “ pusiste la tapa al pomo ” , y “ te la comiste ” como unas jitanjáforas que son de antología. Semanas antes de morir y aquejado por una gravísima dolencia hepática, solía decirle a sus amigos: Chico, échame la cañita o el aguardiente en la mano, aunque sea para olerlo . Su entierro fue multitudinario.


Tito Rodríguez

Me faltaba paz, me faltaba amor, me faltabas tu,
Como  iba a pensar que hoy pudiera amar,
Más  hondo que ayer.
Llegaste a mi vida a borrar las noches de amplio desvelo,
A darrme la luz tu que eres mi sol tu que eres mi consuelo.
( Me faltabas Tu” . Autor: José Antonio Méndez)

Pablo “ Tito ” Rodríguez Losada nació en Santurce - Puerto Rico el 4 de enero de 1923. Comienza su carrera profesional a los 10 años y a los 13 graba con el Conjunto de Industrias Nativas, de Ladislao Martínez el tema “ Amor Perdido” . En sus inicios canta con El Cuarteto Mayarí, el Grupo Marcano y el trío de su hermano Johnny. Luego integra el grupo Caney, tiene una corta estadía en la banda de Xavier Cugat (en 1942 sustituyendo a Miguelito Valdés) grabando el tema “ Bim Bim Bam” y canta durante cinco años en la banda de Noro Morales antes de hacerlo con José Cuberlo, su principal mentor, en 1946. Al año siguiente forma su conjunto denominado Mambo Devils, un quinteto cuyos éxitos “ Maína Go” y “ La Renta ” serían  la base de su posterior y fastuosa orquesta.

Junto con Tito Puente y Machito fue artífice del auge de la música caribeña y del despegue del célebre local de baile “ El Palladium ” [en la 53 de Broadway] que determina toda una manera de sentir y asumir este género musical teniendo como distintivo la sobriedad y la elegancia de la época. Se le conoció en la época como el “ Rahja del Mambo ”.

En 1954 inició una gira por Manila, Hong Kong y Tokio, causando una verdadera conmoción, ya que el ritmo de mambo de Pérez Prado era la música del momento. Su afición por lo oriental lo llevó a vivir en Chinatown y a casarse con una japonesa,  llamada Tanetu Kominatsu, conocida como Tobby, a quien le hizo una casa de té en forma de pagoda a la entrada del Condado en su Isla del Encanto. Cuando la conocí en 1983 acompañado de Cheo Feliciano, el dueño era quien había sido su dentista. Su vestimenta, acetatos y videos, así como algunos muebles son propiedad de Gilberto Santa Rosa, que el 26 de este mes le rindió tributo en el Carneghie Hall, la Sala de Conciertos de mayor prestigio en el mundo. Su hijo mayor, Tito Jr. ha hecho varios intentos, entre ellos Eclipse , cantando Sammy González Jr, y The Big 3: Live at the Blue Note con los hijos de Tito Puente y Machito en un homenaje a sus progenitores.

Tito Rodríguez fue un efectivo cantante además de renombrado bailarín  que supo decir con mucha naturalidad su arte, como hablando, conversando y/o susurrando. De él ha escrito John Storm Roberts en su libro El Toque Latino : “ Además de tener el mismo talento como improvisador de sones que como cantante de boleros, era un percusionista que tenía en sus manos una gran banda que era en extremo unida, profesional y creativa . Su banda fue la reunión de eximios músicos (su disco Esta es mi Orquesta grabado en 1966 es una académica presentación del talento de cada uno de sus integrantes, y no se ha hecho nada parecido en ningún género) de diversas nacionalidades que se cobijaron bajo su cadencia y su voz de seda. Al llegar a Puerto Rico, el gran Israel López “ Cachao ” , se integró inmediatamente a su organización. Tito Rodríguez tuvo como su principal arreglista a René “ El Látigo ” Hernández y para sus extraordinarios discos de boleros al maestro Leroy Holmes, secundado por una maravillosa sección de violines. Logró un éxito comercial sólo comparable con Dezi Arnaz en Hollywood.

Fue el pulcro sonero de “ Mamá Güela” , “ El que se Fue” , “ Baranda” , Avísale a mi Contrario” , “ Cuando Cuando” , Cara de Payaso” y “ Sangandonga . Supo dotar su interpretación de boleros como “ Inolvidable” , “ Me faltabas tú” , “ Mala Noche” , “ Preciosa” y “ Cuando ya no me quieras” , y su muy célebre interpretación de “ El Día que me Quieras” , del disco Carnaval de las Américas . Creó con su estilo una atmósfera envolvente con la claridad de su vocalización y expresión.

Su última presentación fue el 2 de febrero de 1973 en el Madison Square Garden. Víctima de una  leucemia mielítica, falleció el 28 de enero de 1973, a las 9 de la noche en el New York Medical Center. Tres años después, la Fania All Stars le dedicó un disco con los mejores intérpretes de sus célebres canciones.


Ismael Rivera

“Alalaé, ¿por qué no me comprendena mí?
Si yo soy un negrito chévere (¡suelta negra!)
Miro una estrella y deja de brillar
Toco  una flor y se ha de marchitar

Negra suerte la que me tocó.
( El incomprendido” . Autor: Bobby Capó)

Era el ancho capitán del ritmo Caribe, anfibio corazón de ron y de sentimiento, Ismael Rivera (1931-1987) es el típico personaje de barrio al que bien representó con sus virtudes y defectos. El destino quiso que naciera, paradójicamente, en la Calle Calma. De joven solía acudir a la playa de “ El último trolly ” [la última parada del tren] a ensayar con su entrañable amigo Rafael Cortijo ( “ los cangrejeros ” ) cantos y toques de bomba y plena, los ritmos folklóricos de su natal Puerto Rico. En 1948 era conguero del Conjunto Monterrey, dirigido por Monchito Muley y donde Rafael Cortijo era bongoncero. Con la Orquesta Panamericana del maestro Lito Peña, impuso “ Cha Cha Blues” y “ El Charlatán” para el sello Ansonia. Dejó la misma para irse con el grupo de negritos que había formado Cortijo. El éxito fue inmediato porque rompió la rutina de las grandes orquestas. En 1955, El Combo de Cortijo participa en el Show del Mediodía, programa de la televisión boricua, logrando la identificación inmediata de sus compatriotas que los hace sus preferidos por la frescura de su música -sin partituras- y las festivas coreografías con su ambiente informal. Me contó don Tomás Muñíz, padre de Rafo, empresario dueño de TELELUZ, Canal 7 en San Juan, todo lo que tuvo “ que bregar ” con los auspiciadores, que era una firma de productos de belleza,  para poder presentarlos.

Maelo era el alma del grupo que consagró los ritmos folclóricos de su patria. A su voz ronca y sabrosa se deben los éxitos de “ Oriza” , “ El negro Bembón” , “ Perfume de Rosas” , “ Quitate de la Vía Perico ” , Maquinolandera” , “ La Caleza ” , “ Dolores” , “ Ahí Na Ma ,   “ Tuntuneco” , “ Moliendo Café , Severa” y muchos más . Uno de sus trascendentales vivencias fue cuando con El Combo de Cortijo grabó un antológico “ duelo ” con la legendaria Sonora Matancera, que fue impreso en el sello Seeco. Otro suceso memorable fue su actuación en “ El Palladium ” de Nueva York que desbordó de asistencia, ávida de su música de pueblo. La actitud ante la música caribeña estaba cambiando y Cortijo con la voz de Maelo eran síntoma de ello. Hay que enfatizar que dos de sus interpretaciones más famosas fueron “ Las Ingratitudes” y “ Maquinolandera” escritas por su señora madre Margarita Rivera García (doña Margó). Hace unos años, Andy Montañez le grabó “ El Nazareno” con la Orquesta Saxomanía , por expreso deseo de ella.

A pesar de su fama, Maelo continuó girando su existencia por los barracones de La Perla y otras localidades modestas como Loíza Aldea y Llórens Torres, siendo idolatrado porque él las representaba con el lenguaje de ellas, con su actitud y con su desbocada manera de cantar sus sones. Separado de Cortijo para cumplir una deuda con la Justicia , se reencuentran en las producciones Bienvenido y luego Con Todos los Hierros . Uno arma “ Su Bonche ” ; Maelo inaugura “ Los Cachimbos ”. De allí aparecen; “ El Nazareno” , “ Las Caras Lindas” , “ Traigo de Todo” , “ Orgullosa” , “ La Perla ” , “ Colobo” , Mi Jaragual” , “ San Miguel Arcángel” , “ La Gata Montesa ”. Cuando graba el tema de Hugo Gonzáles, “ El Que No Sufre No Vive” , Latinoamérica se estremeció de norte a sur. Con Celia Cruz y Las Estrellas de Fania cantó “ Cúcala” , erigiendo este tema en un himno a la rumba caliente. Luego “ La Reina Rumba ” le grabo en su homenaje una producción completa de sus éxitos.

En un avance de su estudio músico-sociológico, el mexicano Rafael Figueroa ha manifestado que los rasgos de estilo más importantes de Ismael Rivera son tres: “ el uso extensivo de la polirritmia, la valoración de las características sonoras de la palabra y el énfasis de la improvisación . Maelo en su creación acelerada y apropiada de frases y giros lingüísticos, en medio del exigente ritmo, es un claro ejemplo de herencia afro-hispana macerada en el trópico. Fue autor de dichos y frases célebres como “ maribelemba ” , “ sacude zapato viejo ” y la trascendental  “ ecuajey ” , que adornaban sus canciones y las han hecho inmortales. Tuvo la autoridad que sólo los genios poseen para decir, con plena aceptación popular: “ somos betún amable de clara poesía . El miércoles 20 de Agosto del presente año, el principal estudio de grabación de la Z-93 , la Radio más sintonizada del Caribe, que dirige mi amigo Pedro Ángel Arroyo, fue denominado y se llama: Estudio Ismael Rivera . Al celebrar el aniversario de su natalicio el 5 de octubre de 2003, la parnasiana Calle Calma, en una epifanía de festejos,  pasó a llevar su nombre.

Cuando falleció, el 13 de mayo de 1985, a la edad de 56 años,  el gobierno boricua decretó dos días de duelo nacional en los que la población hizo de lo triste y lo festivo una unidad en torno a su ídolo supremo. Desde entonces ha recibido varios homenajes y su música es el estandarte y testamento de la tradición puertorriqueña. Su nombre junto con el de Roberto Clemente y Peruchín Cepeda son los eternos próceres de los boricuas.

Coda

Queda de estos cinco grandes el notable legado de su música, la vigencia de su aporte y su trajín. Pertenecieron a una gloriosa generación que ha servido de sustento a los que les siguen. De Miguelito Valdés hay que resaltar el rescate de la tradición negra por medio del canto-afro, cuyos vericuetos conoció a plenitud.

Tito Rodríguez es ejemplo del talento responsable que hizo de la música una empresa y que contribuyó a mejorar la imagen del músico caribeño. Sobretodo, queda de él su insuperable calidad melódica.

Frank Grillo “Machito” es el gran antecedente de la salsa. Su música folclórica fue al encuentro de la gran ciudad neoyorquina, ombligo del mundo, y donde permaneció fiel a su predio popular viviendo en el Bronx con su voz sabrosa que gustaba lucirse en conciertos callejeros. Su versión de Soy Salsero” lo define etimológicamente .

Beny Moré e Ismael Rivera son los modelos dislocados del quinteto. El primero bautizó al segundo como “El Sonero Mayor”. Supieron expresar las emociones de sus pueblos y constituyen las referencias determinantes en la escuela salsera. Su irreverencia los constituyó en el “avant garde” dejando para las nuevas generaciones, presencia, estilo, clase y sabor. Sobre estos cinco grandes reposa la gran escuela, tradición y el afecto hacia el género Afrolatinocaribeñoamericano. Son, sin duda alguna, los patrones sobre los que las nuevas figuras hacen de ellos la némesis de su inspiración. Finalmente debo resaltar que, en el Reino de los Cielos, están la señora Celia Cruz y el señor Héctor Lavoe, cuyos artículos forman parte del banco de datos de Mambo-inn.com .

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